TOP

La cristaloterapia o gemoterapia se define como la utilización del Reino Mineral con fines terapéuticos, sanadores y de evolución personal.  Aunque para algunos es una herramienta moderna de la “Nueva Era”, en realidad el uso terapéutico...

La cristaloterapia o gemoterapia se define como la utilización del Reino Mineral con fines terapéuticos, sanadores y de evolución personal.  Aunque para algunos es una herramienta moderna de la “Nueva Era”, en realidad el uso terapéutico y “mágico” de los minerales aparece en muchas culturas antiguas.  Esta herramienta terapéutica tiene muchos detractores defensores del pensamiento científico. Sin embargo, debido a que su base es experimental y experiencial,  se está extendiendo y haciéndose cada vez más popular debido a que miles de personas constatan la modificación de su cuerpo energético en presencia de algún mineral. ¿Quién no se siente atraído y embelesado por una bella geoda de amatista?

Ahora bien, nos gustaría aclarar en esta introducción a la cristaloterapia el papel “real” de los minerales en la Evolución Humana. Se han etiquetado muchas veces como mágicos, como minerales con poderes, etc. En este sentido hay mucha excentricidad e incluso fanatismo llegando a extremos insanos por defender la propia opinión. Nada puede hacer un mineral por alguien que no está dispuesto a cambiar ni observarse. Al igual que tampoco lo hará una herramienta terapéutica reconocida en occidente si la persona no tiene voluntad de curación.

Desde “Crystal Qi” destacamos la función del Reino Mineral como soporte, ayuda, canalizador, catalizador o incluso amigo que nos ayuda en nuestro cambio y evolución. ¿Cómo lo hacen? Cada mineral está formado por una serie de elementos químicos distribuidos de un modo geométrico ordenado (en cuyo caso decimos que es un cristal) y definido, expresa o manifiesta un color y brillo y se han formado en un ambiente petrogenético determinado. Tanto la geometría como el color son expresiones de la energía emitida por los átomos que lo forman y sus partículas subatómicas. En definitiva, todo es energía en el Universo, incluido lo que consideramos seres estáticos como las rocas y minerales. Cuando tomamos un mineral, su energía se pone en contacto con la nuestra. Si estamos lo suficiente abiertos y receptivos, nuestro organismo puede sintonizar o digamos “entender” el tipo y frecuencia de vibración que expresa el cristal y es capaz de adaptarla modificando patrones y hábitos que podamos tener.  De este modo, no es que el cristal tenga poderes. Él es como es, con su frecuencia, con su luz, con su completa perfección. Nuestra interacción con ellos nos permite cambiar y aprender a ser seres cristalinos, perfectos y llenos de luz. Pero para ello, debemos permitir este cambio, estar abiertos de mente y espíritu. Por ejemplo, el famoso cuarzo rosa se dice que ayuda a aportarnos amor incondicional, sobre todo a nosotros mismos en primer lugar, luego a los demás. Se suele recomendar a personas que acaban de separarse o divorciarse. Si la persona no quiere salir de su estado de culpa, resentimiento, odio, victimismo, etc. poco podrá hacer el cuarzo rosa por ella. Ahora bien, si es consciente de su responsabilidad en su estado, y quiere salir de él, el cuarzo rosa le ayudará a entender y a vibrar en un estado de amor. Al enseñarnos y mostrarnos dónde y cómo se manifiesta esta vibración de Amor nosotros somos capaces de vibrar en ella. De este modo, nuestro amigo cuarzo, nos ha mostrado su verdadera naturaleza y nosotros hemos vibrado con ella para emprender un cambio en nuestra vida ya sea físico, emocional, mental o espiritual.